Clásicas Críticas

De fuera vendrá...

DE FUERA VENDRÁ QUIEN DE CASA NOS ECHARÁ

Escrito por clasicascriticas 25-06-2018 en De fuera vendrá.... Comentarios (0)

Crítica de Raúl Losánez (La Razón)

Título: De fuera vendrá quien de casa nos echará. Autoría: Agustín Moreto. Adaptación: Eva del Palacio. Dirección: Eva del Palacio. Compañía: Morboria. Reparto: Eva del Palacio, Fernando Aguado, Diego Morales, Alejandra Lorente, Virginia Sánchez, Eduardo Tovar, Vicente Aguado, etc. Escenografía: Fernando Aguado y Eva del Palacio. Iluminación: Guillermo Erice. Vestuario: Fernando Aguado y Eva del Palacio. Músicos: Milena Fuentes, Miguel Barón y Javier Monteagudo. Teatro: Cervantes. Clásicos Alcalá



La compañía Morboria llega a Clásicos en Alcalá con la mira puesta de nuevo en Agustín Moreto, de cuyo nacimiento se celebra precisamente este año el cuarto centenario. Probablemente no sea «De fuera vendrá quien de casa nos echará» una de las comedias más conocidas del autor madrileño, pero contiene, y están bien asimilados en esta versión, algunos de los elementos que caracterizan la ingeniosa literatura dramática moretiana. Entre ellos, la gracia con la que algunos personajes definen una determinada situación bajo una concisa y reveladora metáfora 


–«¡Que de sed matarnos quiera, / y no nos dé aquesta loca / un poco de habla siquiera / para enjuagarnos la boca!», se queja en una aparte Margarita cuando doña Cecilia le ordena callar– o la elegancia poética de algunos pasajes más reflexivos en los que predomina la paradoja conceptual: «Lo que yo nunca he querido / me mueves a que lo quiera / porque a veces el sentido / quiere lo que no quisiera / porque lo ve prohibido. / Y en los manjares verás / que, siendo el común mejor, / porque no se halla jamás, / se estima el extraño más / cuando lo hay, siendo peor», dice una doña Francisca consciente de que su deseo puede más que la voluntad y el decoro. Fiel a su estilo, forjado en una longeva trayectoria de más de 30 años, Morboria busca por encima de todo en su puesta en escena un manejo hábil, y pegado a la tradición del teatro popular, de los códigos convencionales de la comedia. 

Sin aportar demasiado en su mirada hacia los personajes o hacia el conflicto, pero aprovechando con oficio los resortes humorísticos que encuentra en el texto, la directora Eva del Palacio hace discurrir la función por un cauce apacible para que el enredo pueda ser asumido con ligereza y simpatía por cualquier espectador. Para ello, empuja a algunos personajes un poquito más de lo debido hacia el estereotipo –es el caso del Chichón que interpreta Eduardo Tovar– y fía a la experiencia de los actores el tono festivo que ha de cobrar el desarrollo de la trama, para que el siempre complicado público de un festival entre en ella con facilidad. Y, como era de esperar, los actores Fernando Aguado, Diego Morales o Virginia Sánchez cumplen bien esa sencilla exigencia.

DE FUERA VENDRÁ QUIEN DE CASA NOS ECHARÁ

Escrito por clasicascriticas 25-06-2018 en J G López Antuñano. Comentarios (0)

Crítica de José Gabriel López Antuñano (ITEM y “ABC”)

Título: De fuera vendrá quien de casa nos echará. Autoría: Agustín Moreto. Adaptación: Eva del Palacio. Dirección: Eva del Palacio. Compañía: Morboria. Reparto: Eva del Palacio, Fernando Aguado, Diego Morales, Alejandra Lorente, Virginia Sánchez, Eduardo Tovar, Vicente Aguado, etc. Escenografía: Fernando Aguado y Eva del Palacio. Iluminación: Guillermo Erice. Vestuario: Fernando Aguado y Eva del Palacio. Músicos: Milena Fuentes, Miguel Barón y Javier Monteagudo. Fecha: 21 de junio de 2018. Teatro: Cervantes. Clásicos Alcalá


Dos cuestiones previas: Morboria ha sido la única compañía española que recordó a tiempo el quinto centenario del nacimiento de Agustín Moreto y buscó a fondo una comedia para la ocasión, lo que habla con claridad del compromiso de Eva del Palacio, el alma mater, con los clásicos; en segundo lugar, la fidelidad a un modo de hacer teatro que se remonta 33 años atrás, eficaz y conocedor de los espectadores que le siguen.

De fuera vendrá quien de casa nos echará es una divertida y complicada comedia, donde se encuentran los clichés del dramaturgo para llegar al público: no faltan enredos, tipos de personajes construidos con pocas pero firmes notas, el figurón que tarda en aparecer pero llega, historias de amores entre damas, galanes y criados, aquí en competencia la dama casadera con un tía viuda que le recluye, y un habilidoso y continuo juego de enredos, donde el espectador sabe más que los personajes, lo que facilita la comicidad. Alguno de los problemas que presenta la comedia de Moreto se encuentran en algunos saltos en el desarrollo de la trama de compleja verosimilitud, la repetición de todos los estándares y menor agudeza e ingenio en la construcción de juegos de palabras que provoquen la risa.

La directora, también coescenógrafa, concibe dos espacios, uno interior y otro exterior con un gran elemento escenográfico giratorio, para mostrar una fachada o las puertas de una casa; unas gradas situadas a derecha o izquierda según el lugar dónde se desarrolle la acción, y una iluminación con mucha claridad concebida en función del género y para focalizar la atención sobre el actor o grupo de actores que sustentan la acción.

Como es habitual en la forma de hacer teatro de Palacio resalta y subraya todos los elementos en busca de una mayor comicidad, cuenta bien el argumento con sencillez para mantener la atención del espectador, y explota los enredos hasta casi caer en la caricatura con el ánimo de confundir, sorprender o aprovecharlos para que el público se ría de aquello que intuye va a ocurrir o acreciente la espectativa. La caracterización de los personajes con rasgos muy acusados en vestuario, maquillaje y peinados es una marca de la casa, que en De fuera vendrá… emplea a fondo para llamar la atención sobre los actores en busca de la complicidad del público, para empatizar o rechazar a los personajes, y definir también por lo externo los rasgos caracterizadores. Se apoya en tres resortes más, el ritmo mediante una adecuada complementación entre el verso dicho con rapidez y los movimientos en escena, el tempo rápido, y el subrayado de las acciones cómicas visuales para regocijo del público. La música es un elemento más que cobra su protagonismo en algunas escenas y los bailes resultan vistosos.

 Algunos problemas derivan de la propia comedia de Moreto, sencilla y previsible, o de la propia dirección. Esta busca más la eficacia y corresponder a un público que sabe qué va a ver, que a la búsqueda de algunos elementos de la comedia que acerquen más los problemas y la crítica a costumbres de la época que Moreto practica mediante la comicidad; otros cuestiones para incluir en el debe se relacionan con la composición de escenas, de modo especial, cuando hay muchos personajes, donde falta perspectiva compositiva y una distribución más armónica y significativa de los personajes en el espacio escénico. Al final muchos aplausos, que también interrumpen en algunos momentos cierres de escenas.